¿Cuál es la diferencia entre el arroz blanco y el arroz integral?


Debes haber visto por ahí que mucha gente renuncia al arroz blanco y pasa a apostar en el integral cuando empieza a alimentarse de una manera más sana. ¿Pero eso hace tanta diferencia o es un cambio innecesario? Para aclarar esas y otras dudas, preparamos una materia especial explicando los dos tipos y sus diferencias.

El arroz blanco tiene menos nutrientes y es más calórico


Favorito de la mayoría, el arroz blanco suele ser cortado de la dieta de quien empieza a seguir una alimentación más sana y regada. ¿Pero por qué ocurre eso? La explicación es simple: para que quede con la apariencia blanca, pasa por un proceso de pulido donde acaba perdiendo gran parte de sus nutrientes, así como se hace con el azúcar refinado en comparación al moreno, por ejemplo.

Además, también tiene la desventaja de tener una gran cantidad de carbohidratos - sustancia que, por mucho que aporte beneficios para la salud, contribuye al aumento de peso y aumenta la cantidad de azúcar en la sangre de diabéticos. Pero, calma: eso no significa que deba ser eliminado de la dieta para siempre, sino que quien opta por su consumo debe comer moderadamente para evitar problemas futuros.

El arroz integral conserva los principales nutrientes al no pasar por pulido


El arroz integral, a su vez, es muy consumido por quienes deciden mantener una alimentación sana porque es lo contrario al arroz blanco: ¡rico en nutrientes importantes para el buen funcionamiento del organismo! Esto ocurre porque no pasa por el mismo proceso de pulido que el primero, lo que hace que mantenga un color más oscuro, una textura más dura y, para algunos, un sabor más amargo.

Una de sus principales ventajas es el hecho de aumentar la sensación de saciedad del organismo y hacer bien para el intestino por contar con una buena cantidad de fibras. Pero sus beneficios no se detienen ahí: además, también se libera a los celíacos por no contener gluten, mejora el funcionamiento del sistema nervioso por la presencia de vitaminas del complejo B, fortalece los huesos por tener fósforo y calcio, y puede ser consumido sin riesgo por diabéticos por contener carbohidratos complejos - es decir, que no se transforman fácilmente en azúcar en sangre.