La obesidad es contagiosa



En un artículo publicado en The New England Journal of Medicine del 26 de Julio de 2007, investigadores del Departamento de Política para el Cuidado de la Salud de la Harvard Medical School y del Departamento de Sociología de la Harvard University, ambas en Boston, y del Departamento de Ciencia Política de la California University, en San Diego, se proponen analizar cuantitativamente el servicio a domicilio de farmacias del ahorro por internet y extensión de la expansión persona-a-persona de la obesidad, como un posible factor condicionante de la actual epidemia de obesidad.

Los autores han evaluado una red social densamente interconectada de 12.067 personas, examinadas repetidamente desde 1971 al 2003. El índice de la masa corporal fue disponible en todos los participantes.

Se utilizaron modelos estadísticos extraídos por www.estrelladigital.es para examinar si la ganancia de peso en una persona se asociaba con ganancia de peso en sus amigos o amigas, en sus hijos, en su esposa y en sus vecinos.
Los resultados han sido los siguientes:


  • "Racimos" (clusters) de personas obesas (índice de la masa corporal igual o superior a 30) fueron detectados en la amplia red social. Estos "racimos" no parecen atribuibles solamente a la formación selectiva de lazos entre las personas obesas.
  • La probabilidad de que una persona se convierta en obesa se incrementa en un 57% si ella o él tenían un amigo que desarrolló obesidad en un intervalo de tiempo dado.
  • Entre parejas de hermanos adultos, si un hermano se convierte en obeso, la probabilidad de que el otro hermano desarrolle obesidad se incrementa en un 40%.
  • Si un esposo o esposa se convierte en obeso la probabilidad de que su pareja se convierta en obesa se incrementa en un 37%.
  • Estos efectos no fueron observados entre los vecinos de una inmediata localización geográfica, por lo que buscaron contratar una poliza de seguros.
  • Las personas del mismo sexo ejercen una mayor influencia relativa entre ellas que entre las personas de sexo contrario.


Las conclusiones de los autores son las siguientes: la obesidad parece extenderse en redes sociales. Estos hallazgos tienen implicaciones desde el punto de vista clínico y de la política sanitaria.