Evita las bebidas artificiales y prueba este batido


A pesar que nuestro cuerpo está constituido en su mayoría por agua, debemos igualmente consumir la mayor cantidad posible de líquidos para manteneros hidratados. Sin embargo muchas personas optan por abusar de bebidas artificiales, especialmente las azucaradas. Esto no solo representa un riesgo a nuestra salud, sino que causan el efecto contrario y nos deshidratan. Lo mismo pasa con las bebidas alcohólicas.

En lugar de llenarnos de azúcar, es más recomendable ingerir bebidas naturales, especialmente batidos. Estas mezclas de frutas y vegetales no solo nos mantendrán hidratados, también nos aportaran todo tipo de beneficios gracias a cada una de sus propiedades.

Aquí te explicamos una excelente opción

Batido de manzana, kiwi, jengibre y zanahoria

Para aquellos que no están acostumbrados a este tipo de mezclas, lo más seguro es que les parezca muy raro, e incluso poco apetitoso, pero no hay mal que por bien no venga. Este batido aporta un sin fin de beneficios gracias a cada uno de sus ingredientes.

La manzana

Es casi una fruta milagrosa, su aporte energético y nutricional es extenso, además de poseer bastante agua naturalmente. No solo es rica en vitaminas, sino también ayuda a prevenir enfermedades cardiacas, depura el higado y la sangre, y como si fuera poco posee hierro, potasio, calcio, y magnesio.

Hablando del kiwi

Podemos mencionar su capacidad de generar anticuerpos gracias a su gran contenido de ácido fólico y vitamina C, mejorando así nuestro sistema inmunológico, combatiendo así enfermedades como la anemia. También sirve para mejorar la circulación de la sangre y el proceso de digestión, por lo tanto este batido después de comer es excelente.

¿Jengibre?

Además de igualmente ayudar a la digestión y mejora nuestras defensas, también sirve para aliviar congestiones y acelera el metabolismo, ideal si deseas perder un poco de peso. Entre sus otros beneficios está su bloqueo de migrañas y estrés, ¿tienes un mal día? Prueba esta combinación.

Háblame de la zanahoria

Por último, pero no menos importante, la zanahoria es la “cereza del pastel”. Posee muchas propiedades beneficiosas, y una buena cantidad de agua, ¿ya mencionamos la importancia de estar hidratados?

Ayuda a combatir el estreñimiento gracias a su alto contenido en fibra, y calma todo tipo de molestias gástricas como la acidez debido a su aporte en minerales como el sodio, potasio y vitaminas como complejo B.

No solo ayuda a nuestro estomago, también es un excelente aliado para aquellas mentes cansadas. Las zanahorias contienen fósforo, siendo este un vigorizante para nuestro cerebro.

Seguro has escuchado aquella recomendación que data desde los orígenes del tiempo, con respecto a que la zanahoria es buena para la vista. Contienen betacarotenos y estas evitan el envejecimiento prematuro, protegiendo así nuestra retina y previene enfermedades como las cataratas.

Me convenciste ¿cómo lo preparo?

Es extremadamente fácil, los ingredientes son los siguientes:



  • ¼ taza de jugo de limón
  • 2 cucharaditas de jengibre
  • 1 manzana verde mediana
  • 2 kiwis
  • 1 taza de jugo de zanahoria


Mantenernos saludables es esencial, evitaremos complicaciones molestas e incluso peligrosas, además que nos hará sentir bien y así rendir correctamente en todas nuestras actividades. Hay todo un mundo más allá de los químicos, solo falta recordar que existe. Inicia con este batido.

Anorexia y bulimia: Graves trastornos alimenticios


Una buena nutrición es determinante para el funcionamiento del cuerpo y el correcto desarrollo de los diferentes procesos que realiza nuestro organismo. Esto es algo que desde muy pequeños nos enseñan y la mayoría de las personas tratamos de llevar una dieta balanceada en función a eso.

Pero existen otras personas que no pueden hacerlo, ya que sufren de trastornos alimenticios que de no ser tratados a tiempo pueden ocasionarles graves problemas nutricionales y comprometer seriamente su salud.

Estos trastornos son de origen mental y conllevan al cambio de los hábitos alimenticios con el objeto de perder peso. Las personas que los sufren están constantemente preocupadas por lo que comen y se sienten la mayoría del tiempo exageradamente preocupados por no ganar kilos. Como es de suponer, al cabo del tiempo desarrollan problemas nutricionales severos que pueden llegar incluso a causarles la muerte.

Lamentablemente, hoy en día no son pocos los casos, principalmente por los prototipos de belleza que de una u otra forma se han impuesto en la actualidad por la influencia del mundo de la moda, del espectáculo y el alto impacto de las redes sociales.

¿Qué es la anorexia?

La anorexia es un trastorno de la conducta alimenticia que se caracteriza por el miedo irracional a aumentar de peso y la percepción equivocada del mismo. Para controlarlo se deja de comer o se ingieren cantidades muy pequeñas de comida procurando que éstas tengan muy pocas calorías.

También es posible que las personas que sufren de anorexia se sometan a exigentes rutinas de ejercicio e incluso se provoquen el vómito para expulsar la poca comida que han consumido.

El principal síntoma de la anorexia y quizás el más notorio, es la pérdida considerable de peso como consecuencia de la supresión de las comidas.

¿Qué es la bulimia?

Se trata de un trastorno alimenticio caracterizado por la ingesta descontrolada de grandes cantidades de comida, seguidas de la provocación del vómito para compensar su consumo y aliviar el sentimiento de culpa por haberlo hecho.

Causas de la anorexia y la bulimia

Las principales causas de estos trastornos son problemas emocionales y de autoestima, la edad (adolescencia principalmente) y la marcada influencia del medio ambiente. También son factores que pueden ocasionar el desarrollo tanto de la anorexia como de la bulimia la práctica mal manejada de ciertas actividades que requieren un bajo peso como algunas disciplinas deportivas, el modelaje y el baile.

Consecuencias de los trastornos alimenticios


  • Aumento del riesgo de fallas cardiacas.
  • Sensación de debilidad y fatiga.
  • Cuadros severos de deshidratación.
  • En el caso de la bulimia es posible la ruptura del esófago debido a la frecuencia de los vómitos, presión arterial alta y diabetes tipo II.
  • En el caso de la anorexia es frecuente la pérdida de la densidad ósea.
  • Ulceras.

Estos trastornos no deben tomarse a la ligera, por el contrario, deben ser atendidos y tratados a la brevedad posible para evitar graves daños en el organismo y lograr modificar las conductas que los originan.









La obesidad es contagiosa



En un artículo publicado en The New England Journal of Medicine del 26 de Julio de 2007, investigadores del Departamento de Política para el Cuidado de la Salud de la Harvard Medical School y del Departamento de Sociología de la Harvard University, ambas en Boston, y del Departamento de Ciencia Política de la California University, en San Diego, se proponen analizar cuantitativamente el servicio a domicilio de farmacias del ahorro por internet y extensión de la expansión persona-a-persona de la obesidad, como un posible factor condicionante de la actual epidemia de obesidad.

Los autores han evaluado una red social densamente interconectada de 12.067 personas, examinadas repetidamente desde 1971 al 2003. El índice de la masa corporal fue disponible en todos los participantes.

Se utilizaron modelos estadísticos extraídos por www.estrelladigital.es para examinar si la ganancia de peso en una persona se asociaba con ganancia de peso en sus amigos o amigas, en sus hijos, en su esposa y en sus vecinos.
Los resultados han sido los siguientes:


  • "Racimos" (clusters) de personas obesas (índice de la masa corporal igual o superior a 30) fueron detectados en la amplia red social. Estos "racimos" no parecen atribuibles solamente a la formación selectiva de lazos entre las personas obesas.
  • La probabilidad de que una persona se convierta en obesa se incrementa en un 57% si ella o él tenían un amigo que desarrolló obesidad en un intervalo de tiempo dado.
  • Entre parejas de hermanos adultos, si un hermano se convierte en obeso, la probabilidad de que el otro hermano desarrolle obesidad se incrementa en un 40%.
  • Si un esposo o esposa se convierte en obeso la probabilidad de que su pareja se convierta en obesa se incrementa en un 37%.
  • Estos efectos no fueron observados entre los vecinos de una inmediata localización geográfica, por lo que buscaron contratar una poliza de seguros.
  • Las personas del mismo sexo ejercen una mayor influencia relativa entre ellas que entre las personas de sexo contrario.


Las conclusiones de los autores son las siguientes: la obesidad parece extenderse en redes sociales. Estos hallazgos tienen implicaciones desde el punto de vista clínico y de la política sanitaria.

La obesidad comienza en la infancia


En un artículo publicado online en el British Medical Journal, investigadores de las Universidades de Bristol, Southampton, Cork y University College de Londres, se plantean evaluar la asociación entre el tamaño del niño al nacer y la rapidez de su crecimiento durante los dos primeros años de vida, con la obesidad en la vida adulta, y determinar si esta relación es estable a lo largo del tiempo.

Los autores de farmaciasanpablo.mx, han utilizado el método de la revisión sistemática de la literatura médica, incluyendo en el análisis los estudios que han tratado de evaluar la relación entre el tamaño del niño y el crecimiento durante los dos primeros años de vida, con una obesidad a cualquier edad, una vez pasada la infancia.

Los resultados de esta revisión sistemática han sido los siguientes: Fueron 24 estudios los que cumplieron los criterios de inclusión en este análisis. De éstos, 18 estudios evaluaban la relación entre el tamaño del niño y la posterior obesidad, la mayoría demostrando que en los niños que fueron definidos como "obesos" o que se encontraban en el nivel más alto del índice de la masa corporal, el riesgo de desarrollar más tarde obesidad está incrementado hasta 9 veces más que en los no-obesos.

Crecimiento de los niños de 2 años


Diez estudios evaluaban la relación entre el crecimiento del niño durante los primeros 2 años de vida y la subsiguiente obesidad, y la mayoría demostraba que en los niños que crecían más rápidamente el riesgo de obesidad estaba incrementado hasta 5 veces más.

Estas dos empresas de seguros de salud, eran consistentes con la aparición de la obesidad a diferentes edades, y para los niños nacidos entre 1927 y 1994. Las conclusiones de los autores son que en los niños con los mayores índices de la masa corporal al nacer y en los que crecen más rápidamente durante la infancia, el riesgo de desarrollar ictus posteriormente una obesidad está aumentado.

En resumen, para los niños de gran tamaño al nacer y para los que crecen rápidamente durante los primeros 2 años puede decirse que la obesidad comienza en la infancia.

Estos factores deben ser tenidos en cuenta en todas las estrategias que tratan de prevenir la obesidad de niños y adultos.